La técnica del drenaje linfático consiste en hacer llegar a los territorios linfáticos sanos el exceso líquido que se acumula en las zonas de los edemas por medio masajes específicos.

En una sesión de drenaje lifático existen variedades de actos fundamentales, primero la preparación del paciente es primordial, tener un ambiente tranquilo y confortable para una absoluta relajación. Luego un diagnóstico y finalmente los movimientos o masajes fundamentales.

Se debe tener presente siempre dos movimientos de importancia:

a. Movimiento de llamada o evacuación, que es destinado a evacuar la linfa hacia los vasos precolectores y colectores sanos.

b. Movimiento de captación o de reabsorción para favorecer la penetración de la linfa en los vasos linfáticos a nivel de la zona del edema.

Los movimientos del DLM

La práctica de esta terapia ha instituido una serie de movimientos que si bien no son universales se han hecho útiles en las diferentes zonas corporales y para las finalidades específicas dependiendo del estado de la persona consultante.

Los movimiento siempre deben de ser lento y siguiendo absolutamente la dirección que en cada sitio orgánico tienen los vasos linfáticos.

1. Movimiento de Arrastre:

Es uno el más usado, se hace una suave presión sobre una zona tratada y se llega con ella hasta la zona ganglionar proximal (la más cercana al centro del cuerpo).

También podemos escoger un miembro (mano, dedos) y seguir la corriente linfática arrastrando material por los linfáticos que conocemos que están bajo esa piel que palpamos. Esto cuando lo hacemos en forma preventiva o cosmética pues no detectamos endurecimiento o empastamiento ninguno.

Un ejemplos clásicos de arrastres es el que se realiza sobre el rostro, frecuente tratamiento de tipo cosmético. En este caso vamos siguiendo los trayectos que tienen los linfáticos y los presionamos entre la piel y los huesos de la cara.

2. Movimiento de bombeo:

Se lo realiza principalmente sobre las zonas ricas en ganglios. Mediante presiones sucesivas vamos drenando el líquido desde los ganglios a través de sus vasos eferentes y así aligeramos la carga hídrica de ellos y consecuentemente aumentamos su efectividad inmunitaria.

3. Movimiento de escurrimiento:

Tomando un miembro entre los dedos pulgar e índice de ambas manos llevamos la presión en sentido centrípeto hacia una zona ganglionar y podemos continuar con la siguiente, (pierna-muslo o antebrazo-brazo)

4. Pasos de gato:

Cuando queremos suavizar los arrastres podemos ejercer presiones sucesivas en forma ascendente como su camináramos sobre un linfático. Esto es menos agresivo que el arrastre directo. Se usa en miembros dolorosos, lugares traumatizados o postoperatorios.

5. Presiones profundas:

Se usa las palmas (talón de las manos) sobre la zona del abdomen, ya sea lateralmente o en su cara anterior. Se usa en las acumulaciones de líquido por deficiencias internas, embarazo u obesidad extrema.

6. Movimiento en tijera:

Se lo usa especialmente en la zona auricular abrazando el pabellón auricular y descendiendo como lo indica el gráfico hacia los linfáticos del cuello. Es muy útil al drenar la linfa del cuero cabelludo y contrarrestar inflamaciones del oído y las paresias faciales.

7. Apertura de términus:

Es un movimiento básico de esta terapia, se lo realiza sobre la desembocadura de cada yugular interna en la respectiva subclavia, sitio donde desembocan, en la izquierda el Conducto Torácico y en la derecha la Gran Vena Linfática.

Siempre que comenzamos una terapia de DLM lo hacemos para asegurarnos una correcta llegada de la linfa que drenamos al torrente sanguíneo.

UNA SESIÓN DE DRENAJE LINFÁTICO MANUAL.- SECUENCIA

Sin que sea una obligación seguir estos pasos, voy a detallar la secuencia de una sesión clásica de DLM con fines terapéuticos generales o de tipo preventivo.

  • Entrevista diagnóstica (Historia Clínica)
  • Diálogo de sensibilización
  • Instalación en el gabinete de terapias (comodidad, privacidad)
  • Sintonización energética (como en toda terapia de contacto)
  • Apertura de términus
  • Comienzo de la sesión en miembros inferiores (anterior)
  • Pelvis
  • Abdomen (Cisterna de Pecquet)
  • Tórax anterior
  • Miembros inferiores (posterior)
  • Zona glútea
  • Zona lumbar
  • Espalda
  • Miembro superior izquierdo
  • Miembro superior derecho
  • Cabeza (Cráneo) oídos
  • Rostro
  • Cuello
  • Bombeo final en el términus
  • Ligera fricción de toalla (aromaterapia)
  • Resintonización

En el caso de tener una patología edematosa o especial del sistema, se detendrá en el paso 17 y hará terapia específica del sitio de interés y continuará.

La sesión dura de 40 minutos a una hora 20 en promedio. Cuando se tarda mucho, el consultante pierde la atención en el procedimiento y se descontinúa el rapport con lo que se pierde una buena dosis de efectividad.