Lactancia Materna

Beneficios de la Lactancia Materna

  • Al nacer y hasta los seis meses, el bebé debe alimentarse solo con leche materna.
  • La leche materna protege al bebé de diarreas, infecciones respiratorias y alergias.
  • También le previene de algunos tipos de cáncer, obesidad y diabetes mellitus.
  • Fortalece la relación de la madre con con su hijo(a).

Consejos para una lactancia exitosa

  • En los tres primeros meses, amamante al niño cada vez que lo pida.
  • Si duerme tranquilo, orina varias veces al día y gana peso, significa que el bebé recibe suficiente leche materna.
  • Cuando amamante, la madre debe estar tranquila y cómoda.
  • No le de al bebé ningún otro liquido o alimento durante los primeros 6 meses.
  • Nunca utilice chupón o chupeta.
  • Evite el consumo de alcohol, cigarrillos, drogas, utilice sólo medicamentos recomendados por el personal de salud.
  • A los seis meses introduzca otros alimentos y continúe dando de mamar hasta más allá de los dos años.
  • Si necesita más información sobre lactancia materna, comuníquese con la Clínica de Lactancia Materna más cercana a su localidad.

 

 

Lactancia materna y artificial

La leche materna contiene todos los nutrientes que el bebé necesita, además de hormonas y anticuerpos que no se encuentran en las leches de fórmula. Al mismo tiempo, la lactancia materna previene en la mamá el cáncer de pecho.

Sin embargo, a menudo, las mamás abandonan la lactancia materna o no consiguen alargarla hasta los seis meses. Existen dos momentos críticos en los que las mamás se sienten particularmente vulnerables y tienden a pasar a la leche de fórmula, no por motivos fisiológicos, sino por inseguridad:

– Durante los primeros veinte días, entre la salida del hospital y la primera visita al pediatra. Las mamás se sienten muy cansadas por el parto y sin fuerzas para el esfuerzo que requiere la lactancia materna. En estos casos, muchas mamás prefieren la lactancia artificial, una solución más «cómoda».

En este caso, la constancia y el apoyo del entorno familiar son muy importantes. Además, existen algunos trucos o consejos que pueden ayudar a las mamás con ciertas dificultades para conseguir una lactancia satisfactoria.

De todos modos, a pesar de los beneficios de la leche materna, aquellas mamás que por un motivo u otro no puedan dar el pecho no deben sentirse mal o culpabilizarse.

Lactancia: ¿el bebé come suficiente?

Para saber si el bebé está tomando toda la cantidad de leche materna que necesita y, por lo tanto, está bien alimentado, sólo tienes que asegurarte de que el niño…

• Moja de 5 a 8 pañales al día.
• Aumenta en torno a 100-200 gramos a la semana.
• Come cada dos o tres horas y hace un total de 8-12 tetadas al día.
• Tiene aspecto saludable y está sano y activo.
• Además, durante la tetada comprueba que haya leche en la comisura de los labios del bebé.

Estas claves pueden servirte también si el bebé toma leche de fórmula, en lugar del pecho. De este modo, si el pequeño cumple con estos requisitos, significa que está bien alimentado.

Si el bebé no come suficiente

En algunos casos, puede que la mamá no produzca leche suficiente para satisfacer las exigencias de su bebé. En tal caso, no te desanimes a la primera ni te rindas.

La clave está en la estimulación del pecho. Cuanto más succione el bebé, más leche producirá. La tranquilidad y la serenidad también ayudarán. Descarta también otras posibles causas de origen físico o psicológico, como un desajuste hormonal o cierto estrés y cansancio.

La transición entre la lactancia y la alimentación complementaria

El inicio de la alimentación complementaria, debe comenzar a los seis meses de vida, y realizarse paulatinamente hasta los 18-24 meses, manteniendo la lactancia materna a demanda.

Debes tener en cuenta que en la transición de alimentos…

– Aumenta la vulnerabilidad a la malnutrición en el bebé, al ser una etapa decisiva en su alimentación. Por este motivo, debe realizarse en el momento y con la frecuencia adecuada, que siempre serán recomendados por su pediatra.

-También es importante la cantidad y calidad de los alimentos administrados. Éstos deben introducirse poco a poco, para evitar intolerancias. Además, en la preparación del alimento, se debe extremar la higiene, y prepararse en condiciones seguras, es decir, reduciendo al mínimo el riesgo de contaminación por microorganismos patógenos

– Existe un concepto denominado alimentación activa, cuyo objetivo es responder a los requerimientos del niño, es decir, estimular al niño y responder a las señales de hambre y satisfacción que éste manifieste. Este proceso debe realizarse despacio, animando a los niños a comer, pero sin forzarlos. Además, si el niño rechaza el alimento, es importante probar con diferentes combinaciones y texturas, y recordar que para el niño el acto de comer es un período de aprendizaje y afecto.

<b>Recomendaciones para la introducción de alimentos en los lactantes</b>

– La introducción en la dieta de nuevos alimentos debe ser progresiva. Es decir, debe comenzar por los alimentos más fáciles de digerir y tolerar, e ir aumentando paulatinamente. Es importante respetar un intervalo de entre 10 y 15 días tras cada cambio en la alimentación o introducción de un nuevo alimento.

– Los cereales sin gluten y algunas frutas, como la manzana o la pera, deberán ser los primeros alimentos para el lactante. Es decir, la edad ideal para el comienzo es a los seis meses. Es importante observar la tolerancia y prestar atención.

– Las verduras y la carne blanca (pollo) continuarán con este proceso.

– Más tarde, alrededor de los siete meses, se procederá a introducir los cereales con gluten y otro tipo de carnes, como el cordero. Sucesivamente, y tras el período de tolerancia, se introducirá la ternera.

– Hacia los 10 meses, la yema de huevo cocida, las legumbres y el pescado.

– Por último, esperaremos al año para la clara de huevo.

– Los alimentos deben administrarse en forma de puré o machacados, e ir aumentando su consistencia en función de la tolerancia y la demanda del lactante. Las tetinas pueden ser contraproducentes para continuar con la lactancia materna; consulta siempre a tu pediatra.

– Este proceso continúa hasta los 18-24 meses de edad, siendo un proceso de adaptación e introducción progresiva de nuevos alimentos, configurando una alimentación completa y variada para el futuro.

Alimentación Complementaria

La introducción de los primeros alimentos distintos a la leche presenta más dificultades. Por ello, no debes preocuparte si el pequeño, con frecuencia, no se acaba todo el puré o la papilla. Además, al hecho de introducir en la dieta del niño los alimentos distintos a la leche se añade que algunas comidas son menos agradables que otras durante la estación estival.

– Es el caso, por ejemplo, de los purés muy densos, sobre todo, si contienen carne. No obstante, si el rechazo de la carne se convierte en una costumbre, hay que compensarlo con otros alimentos: se puede recurrir, por ejemplo, a los lácteos, sobre todo al yogur que, además de ser rico en calcio y proteínas, es muy refrescante.

– Asimismo, uno de los alimentos que el pequeño agradece más en verano son las frutas frescas y las verduras, ricas en agua y en sales minerales, y que sirven para compensar los líquidos que se pierden a través del sudor.

– También son muy aconsejables los zumos destinados a la primera infancia, pues son muy fáciles de digerir y garantizan un excelente aporte de vitamina C.

 

Los primeros purés del bebé

Los primeros alimentos distintos a la leche, alrededor de los seis meses del bebé, representan un momento importante en la vida de tu bebé, y un pequeño «reto». Las preguntas vienen a mente, como: ¿Le gustarán las verduras? ¿Hará ascos a la fruta?

A continuación le daremos algunas recetas para que inicies este nuevo «reto».

 

Los primeros purés para el bebé de 4 a 6 meses

1. Puré de manzana y pera

Ingredientes:

– 500 gramos de peras
– 500 gramos de manzanas reinetas

Preparación:

Lavar, pelar y cortar la fruta en pedacitos, retirando el corazón de las peras y de las manzanas. Cocer la fruta en una cazuela a fuego lento y dejar reducir su jugo. Dejar hervir durante unos veinte minutos, removiendo de vez en cuando. Seguidamente, pasar por el pasapuré y poner de nuevo al fuego muy bajo. Ir aumentando la intensidad del fuego y llevar a ebullición durante un par de minutos. Retirar del fuego, verter la mezcla en copas individuales y dejar enfriar antes de servir.

2. Plátano con zumo de naranja

Ingredientes:

– 150 gramos de plátano
– 100 decilitros de zumo natural a elegir (naranja, mandarina)

Preparación:

Pelar y trocear el plátano. Introducirlo en la batidora junto con el zumo de frutas. Batir bien y servir.

3. Puré de tres verduras

Ingredientes:

– 70 gramos de calabaza
– 1 zanahoria
– 2 hojas de lechuga
– 1 cucharadita de aceite de oliva

Preparación:

Cortar la calabaza en dados, limpiar la zanahoria y cortarla en rodajas, y desmenuzar la lechuga. Cocer las verduras en un poco de agua durante unos 30 minutos, removiendo de vez en cuando. Triturar y añadir el aceite.

4. Puré de patata y manzana

Ingredientes:

– 1 patata
– 1/2 manzana
– 1 cucharadita de aceite de oliva

Preparación:

Pelar la media manzana, cortarla en rodajitas y cocerla durante 10 minutos en un cazo, añadiendo un par de cucharadas de agua. Finalizada la cocción, aplastarla con un tenedor. Lavar la patata, cocerla y aplastarla también, mezclándola con la manzana. Añadir el aceite y mezclar con un poco de agua para obtener una consistencia blanda.

5. Papilla de pera y manzana

Ingredientes:

– 1/4 de pera pelada y madura
– 1/4 de manzana pelada y madura

Preparación:

Triturar la pera y la manzana y mezclarlo todo.

 

Los primeros purés para el bebé de 7 a 9 meses

1. Puré de verduras verdes

Ingredientes:

– 50 g de patatas harinosas
– 100 g de espinacas, brócoli, calabacines e hinojo
– 20 g de canónigos
– 2 – 3 cucharadas de zumo de manzana
– 1 cucharadita de aceite de oliva

Preparación:

1. Lavar y pelar las patatas, las verduras y los canónigos, y cortarlos en trozos; deshacer los canónigos en trozos más pequeños.
2. Hervir las verduras cubiertas con un poco de agua durante unos 15 minutos para que se ablanden.
3. Por último, añadir los canónigos y triturarlos con la batidora. Agregar el zumo de manzana y el aceite de oliva y volver a pasar por la batidora.

2. Puré de patatas con carne

Ingredientes:

– 400 gramos de agua
– 100 gramos de patatas
– 5 para el caldo
– 40-50 gramos de carne de ternera
– 20 gramos de harina de 4 instantánea
– 1 cucharadita de aceite de oliva

Preparación:

Una vez lavadas, trocear las verduras e introducirlas en una cacerola junto con el agua y dejar cocer. Cuando ya estén cocidas, separarlas del caldo y reservarlas. Cocer al vapor la carne de ternera, que trituraremos una vez finalizada la cocción. En 150-180 gramos del caldo vegetal obtenido, añadir lentamente la harina de cereales, sin dejar de remover con un tenedor para evitar la formación de grumos. Añadir la carne de ternera triturada, las verduras hechas puré y la cucharadita de aceite de oliva.

3. Puré de calabacín

Ingredientes:

– 1 litro de agua
– 1 calabacín
– 1 trocito de zanahoria
– 1 trocito de apio
– 1/2 cebolla
– 2 ó 3 cucharadas de crema de arroz instantánea
– Algunas hojas de menta
– 1 cucharadita de queso rallado
Preparación:

Lavar las verduras y ponerlas a hervir en un litro escaso de agua. Una vez cocidas, pasarlas por el pasapurés. Luego, introducir la mezcla obtenida en otra cacerola. Colocar al fuego y añadir la crema de arroz para espesar la papilla. Antes de retirar del fuego, incorporar la menta bien trinchada y el queso rallado. Servir el plato tibio.

4. Puré de coliflor y zanahoria

Ingredientes:

– 60 gramos de coliflor
– 60 gramos de zanahoria
– Leche de continuación
Preparación

Cocer las verduras cortadas en dados durante 10 ó 15 minutos. Escurrir y batir con un poco de agua hirviendo. Mezclar con un poco de leche para obtener un puré homogéneo.

5. Puré de zanahorias con queso fresco

Ingredientes:

– 3 zanahorias pequeñas
– 4 decilitros de caldo vegetal
– 1 cucharada de puré de tomate
– 160 gramos de queso fresco
– 2 hojas de albahaca

Preparación:

​Raspar las zanahorias, lavarlas y cortarlas en rodajas finas. Poner las zanahorias en un cazo con 4 decilitros de caldo vegetal. Añadir una cucharada de puré de tomate y cocer con el cazo tapado a fuego lento durante unos 20 minutos. Escurrir las zanahorias con una espumadera y ponerlas en un bol. Aplastar las zanahorias con un tenedor hasta obtener un puré. Añadir el queso y mezclar bien. Picar las hojas de albahaca y añadirlas al puré.

 

Los primeros purés para el bebé de 10 a 12 meses

1. Plátano con zumos naturales

Ingredientes:

– 150 gramos de plátano
– 100 decilitros de zumo natural a elegir (naranja, mandarina)
– 5 gramos de azúcar

Preparación:

Pelar y trocear el plátano. Introducirlo en la batidora junto con el zumo de frutas y el azúcar. Batir bien y servir.

2. Papilla de kiwi y manzana

Ingredientes:

– 1/4 de kiwi pelado y maduro
– 1/4 de manzana pelada y madura
Preparación:

Triturar el kiwi y pasar por un tamiz fino para separar las semilla negras. Triturar la manzana y mezclarlo todo.

3. Fideos de cabello de ángel con carne

Ingredientes:

– 1 tomate fresco
– 30 gramos de fideos de cabello de ángel
– 1 tarrito de papilla de carne (pollo o ternera)
– 1 quesito sin grasa
– 1 cucharadita de aceite de oliva

Preparación:

Sumergir el tomate durante algunos segundo en agua hirviendo, pelar y pasar por el pasapurés. En un recipiente preparar la salsa, mezclando la pulpa del tomate con el aceite de oliva y el tarrito de carne. Aparte y en agua abundante, hervir los fideos durante diez minutos. Escurrir y mezclar con la salsa y el quesito.

4. Pescado con verduras

Ingredientes:

– 80 gramos de pescado (merluza, pescadilla, rape, lenguado)
– 1 zanahoria
– 1 tallo de apio
– 1 trozo de cebolla
– 1 ramita de perejil
– 1 limón
– 1 cucharadita de aceite de oliva

Preparación:

Limpiar y trocear las verduras, poniéndolas a continuación en una cacerola con agua y el zumo de medio limón. Dejar cocer durante 10 minutos, añadir el pescado y continuar la cocción. Una vez cocido el pescado, escurrirlo y sacarle todas las espinas. Después, colocarlo en un plato y desmenuzarlo con un tenedor. Condimentar con el perejil, el zumo de medio limón restante y la cucharadita de aceite de oliva.

Los primeros cereales del bebé

A partir de los seis meses del bebé, la leche ya no es suficiente para garantizar el correcto crecimiento del niño. Los cereales son uno de los alimentos que se deben introducir en primer lugar y son fundamentales para la elaboración de las papillas de los niños.

Sin embargo, hay que saber con qué tipo de cereales se puede empezar y cuáles se deben introducir en una segunda etapa, en función de si contienen gluten o no. Te damos las pautas para introducir los nuevos cereales.

Cereales sin gluten

1. Cereal de Arroz

Es el cereal que proporciona más almidón y en la forma más fácilmente digerible. Se puede ofrecer al bebé en forma de harinas, sémolas, copos o incluso de leche de arroz
Se puede ofrecer prácticamente desde el principio del destete, a los 4-6 meses. Puede administrarse a niños celíacos.

2. Cereal de maíz.

El maíz es muy rico en hidratos, además de contener potasio, betacaroteno, magnesio y vitaminas del grupo B.
El maíz se puede ofrecer al niño prácticamente desde el principio del destete, a los 4-6 meses, en forma de harinas y sémolas. Puede administrase a los niños celíacos.

3. Cereal de mijo.

Un cereal de grano muy pequeño y con un sabor suave y neutro, lo que hace que sea bien aceptado por los niños. Es uno de los cereales que más hierro y magnesio aporta. Contiene vitaminas del grupo B.
El mijo es un cereal apto para las primeras papillas infantiles, ya que no contiene gluten.

4. Cereal de sorgo.

El sorgo es un cereal muy similar al maíz, tanto en apariencia como en propiedades nutricionales. Contiene vitaminas del tipo E y B, minerales, como fósforo, hierro y calcio, y fibra.
No contiene gluten, por lo que se puede ofrecer al niño al principio del destete.

Cereales con gluten

1. Cereal de trigo.

Muy proteico: aporta energía de larga duración. El salvado es rico en fibra no digerible, que previene el estreñimiento. Es rico en minerales y en vitaminas del grupo B.

El trigo se puede dar al niño en forma de papillas de harina, copos, sémola, galletas o pan a partir de los seis meses.

2. Cereal de cebada.

Tiene un poder nutritivo y una composición química muy parecidos a los del trigo, y es muy fácil de digerir. Es rica en vitaminas del grupo PP, E y B (como el ácido fólico).

Se puede ofrecer al niño a partir de los seis meses en forma de papillas de harina, copos, pan de cereales, etc.

3. Cereal de espelta.

Los nutrientes de este cereal son muy fáciles de asimilar por parte del organismo, ya que no ha sufrido tantas variaciones como el trigo genera un menor riesgo de alergias y posee una alta digestibilidad.

La espelta contiene gluten, por lo que su consumo se recomienda a partir de los seis meses

4. Cereal de avena.

Es el cereal más calórico y energético, por lo que es ideal para los meses fríos y para los niños más moviditos. Aporta una gran cantidad de vitamina B y minerales, como magnesio, fósforo y calcio, y es rica en fibra.

La avena es un cereal que contiene gluten, por lo que se debe introducir en la dieta del niño a partir de los seis meses.

5. Cereal de centeno.

Destaca por su contenido en zinc y selenio, minerales antioxidantes, y es rico en fibra. El centeno contiene vitaminas del grupo B, que ayudan a absorber los carbohidratos y benefician al sistema nervioso.

El centeno es un cereal que contiene gluten, por lo que se debe introducir en la dieta del niño a partir de los seis meses.

¿Cómo es el desarrollo psicomotor del bebé recién nacido?

¿Cómo es el desarrollo psicomotor del bebé recién nacido?

El recién nacido se halla en la fase inicial de su desarrollo, tanto físico como psíquico, y el ritmo al que madure y vaya adquiriendo diferentes habilidades dependerá de diferentes factores genéticos. El calendario de hitos del desarrollo de bebés y niños puede servirte como orientación aproximada.

El bebé recién nacido es un encantador nato que pasa prácticamente la mayor parte del tiempo con los ojos cerrados.

Todavía está aprendiendo a adaptarse a la vida fuera del útero, del claustro materno. Normalmente su aspecto difiere del que los padres se habían imaginado durante el embarazo.

Su piel es muy fina, y brazos y piernas suelen permanecer plegados al cuerpo. Poco a poco irá madurando hasta convertirse en un bebé enérgico y fuerte.

Cada bebé tiene su propio ritmo de maduración. Existen bebés que maduran antes que otros o bien desarrollan una habilidad primero y otra después.

El calendario de desarrollo del bebé es siempre orientativo. Si te preocupa la evolución de tu bebé, consulta nuestra tabla de alertas y comentarlo con tu pediatra. Él realizará un diagnóstico de las causas y te orientará sobre cómo actuar.

Motricidad tosca del bebé recién nacido

Postura del cuerpo y movimientos que puede hacer:

– Acostado boca arriba: los brazos y piernas están flexionados sobre el cuerpo. Los talones no se apoyan en la cama. Puede patear y mover los brazos involuntariamente de forma brusca.

– Acostado boca abajo: las rodillas están dobladas bajo el abdomen. No puede levantar la cabeza, pero sí puede girarla a derecha e izquierda.

– Sujetándole «sentado»: la cabeza cae hacia delante o hacia atrás. Mantiene brazos y piernas flexionados.

Relación social del bebé recién nacido

– Se relaja cuando mama o toma el biberón.

– En estado de alerta (el bebé casi no se mueve y tiene los ojos abiertos y brillantes) mira fijamente los objetos y caras.

Lenguaje del bebé recién nacido

El llanto es su principal forma de comunicación. Siempre significa algo por lo que debe ser atendido.

Desarrollo psicomotor de los bebés de 1 mes

Desarrollo psicomotor de los bebés de 1 mes, ¿qué puede hacer el bebé?

Distinguimos cuatro aspectos en el desarrollo psicomotor del bebé de un mes: La motricidad (tosca), la visión, la respuesta social y el lenguaje o capacidad comunicativa. No todos los bebés evolucionan al mismo ritmo, ni todos los aspectos del desarrollo psicomotor del recién nacido lo hacen paralelamente. Algunos bebés desarrollan antes la visión, mientras que otros aprenden antes a mantenerse erguidos.

El calendario del desarrollo es siempre orientativo. Algunos bebés adquieren ciertas habilidades antes que otros o bien desarrollan más deprisa una y otra más lentamente.

Los bebés prematuros, los nacidos con bajo peso y los que han tenido problemas en los primeros días/semanas de vida pueden evolucionar más lentamente.

Motricidad Tosca del bebés de 1 mes

Postura del cuerpo y movimientos que puede hacer:

– Acostado boca arriba: brazos y piernas están flexionados, pero menos que cuando es recién nacido.

– Acostado boca abajo: las rodillas ya no están bajo el vientre. El culito está levantado. Puede hacer movimientos de «reptar». Puede levantar la cabeza unos segundos.

– La cabeza aún se cae hacia atrás: cuando, tirando de sus brazos, se le lleva a posición «sentada». La espalda está curva, es blanda.

– Las manos suelen estar cerradas: con el pulgar por dentro de los demás dedos. Cuando se toca con un objeto la palma de la mano, la cierra (reflejo de prensión).

– Responde con una sonrisa a diversos estímulos: tocarle, acariciarle, hablarle.

– Cuando está despierto, se muestra interesado por lo que ve y oye.

Vuelve la cabeza hacia la voz.

Visión del bebés de 1 mes

– Puede fijar la mirada en la cara. Puede seguir un objeto grande que se desplace en un ángulo de 90º.

Lenguaje del bebés de 1 mes

– Llanto especial de «hambre».

El sueño del bebé de 1 mes

Durante el primer mes, el bebé apenas está despierto. Se pasa durmiendo casi todo el día y sólo se levanta durante cortos períodos para comer. La respiración del bebé de 1 mes es algo ruidosa e irregular.

Entre el día y la noche, suelen dormir mucho, de 16 a 20 horas al día. En las primeras semanas, su sueño diurno suele interrumpirse a intervalos de 2 o 3 horas para sus tomas de leche, a medida que el bebé vaya creciendo también aumentará el espacio de tiempo entre las tomas.

La alimentación del bebé en su primer mes de vida

Los pediatras recomiendan la lactancia materna como único alimento para el bebé en su primer mes de vida. En cualquier caso, si la madre no puede dar el pecho al recién nacido, puede alimentarse con biberón. Tanto si el bebé es alimentado con lactancia materna como con lactancia artificial, no es necesario administrar ningún suplemento, salvo indicación médica.

Desarrollo psicomotor de los bebés de 2 meses

Desarrollo psicomotor de los bebés de 2 meses, ¿qué puede hacer el bebé?

El bebé de 2 meses de vida ya sigue a las personas u objetos grandes con la mirada. Además, reconoce a su madre y responde a determinados estímulos. Aunque cada bebé tiene su propio ritmo, lo más común es que a esta edad ya eleve la cabeza durante unos segundos si se le mantiene boca abajo, que sonría y que emita algunos sonidos.

El calendario de hitos del desarrollo es siempre orientativo. Algunos bebés adquieren ciertas habilidades antes que otros o bien desarrollan más deprisa una y otra más lentamente.

Los bebés prematuros, los nacidos con bajo peso y los que han tenido problemas en los primeros días/semanas de vida pueden evolucionar más lentamente.

Motricidad Tosca del bebé de 2 meses

Postura del cuerpo y movimientos que puede hacer el bebé de 2 meses:

– Acostado boca arriba: brazos y piernas tienden a estar flexionados, pero con más movimiento que antes.

– Acostado boca abajo: se apoya sobre los brazos y levanta la cabeza unos segundos.

– Tirando de sus brazos hasta ponerle «sentado»: la cabeza cuelga hacia atrás y al llegar a los 90º, la mantiene unos instantes.

– Manos: a menudo están abiertas.

Visión del bebé de 2 meses

– El bebé de 2 meses sigue el movimiento de objetos grandes y de personas hasta 180º.

Relación Social del bebé de 2 meses

– Sonrisa «social» cuando se le habla de frente.

– Reconoce a su madre.

– Reacciona al ver el pecho o el biberón.

Lenguaje del bebé de 2 meses

– Vocaliza: Dice «aaa», «eee», «uuu»…

Alimentación del bebé de 2 meses

El bebé va espaciando espontáneamente las tomas después de las primeras semanas de vida. Ha ganado experiencia succionando y puede realizar la toma en unos diez minutos en cada pecho o incluso menos.

Independientemente del tipo de alimentación que reciba el bebé, ya sea lactancia mixta, artificial o materna, no se le debe administrar ningún otro alimento si no es recomendado por el pediatra.

Los cuidados del bebé en su segundo mes de vida

Es básico seguir el calendario de vacunación del bebé y llevarlas al día. A la hora de dormir, hay que poner al bebé boca arriba y sin almohada y no dejarle nunca sobre la cama de los padres o el cambiador sin vigilancia. A pesar de que es muy pequeño, puede rodar y caer al suelo.

La estimulación del bebé de dos meses

Para estimular los reflejos del bebé de dos meses puedes utilizar sonajeros o juguetes que desarrollen sus sentidos, sobre todo el del oído, haciéndolos sonar a un lado u otro de su cabeza para que dirija su mirada hacia ellos. Realizarle masajes relajantes, mecerlo o bailar con el niño en brazos le dará tranquilidad y seguridad.

Desarrollo psicomotor del bebé de 3 meses

Desarrollo psicomotor del bebé de tres meses, ¿qué puede hacer el bebé?

A los 3 meses de vida, la mayoría de los bebés balbucea de manera espontánea, lo cual enternece enormemente a sus padres y abuelos. A esta edad su llanto es más fácil de consolar y se muestran, por lo general, más expresivos. Los bebés de 3 meses se entretienen mirándose las manos, abriéndolas y cerrándolas… Es también habitual que se lleven las manos a la boca.

A los 3 meses de vida, la mayoría de los bebés desarrolla una serie de habilidades que indican que el bebé evoluciona correctamente.

Los principales hitos del desarrollo de los bebés de 3 meses están relacionados con:

– La motricidad tosca

– El uso de las manos

– La visión

– La audición

– La relación social

– El lenguaje de bebé

Motricidad tosca del bebé de 3 meses

La motricidad tosca se refiere a la postura del cuerpo del bebé y a los movimientos que puede hacer a esta edad:

– Acostado boca abajo: se apoya sobre los antebrazos y levanta la cabeza 45-90º. Tiene los muslos estirados.

– Acostado boca arriba: se mira las manos. Las rodillas aún están algo dobladas, pero apoya los talones en la cama.

– Sosteniéndole «sentado»: la espalda está más recta.

El uso de las manos del bebé de 3 meses

– Al ponerle algo en la mano, lo coge (prensión involuntaria). Esto le permite sostener un sonajero y agitarlo.

– Tiene a menudo abiertas las manos.

– Se coge las manos y las mira.

– Tira de la ropa.

La visión del bebé de 3 meses

– A esta edad el bebé sigue bien objetos con la mirada, pero no acierta a cogerlos con las manos.

– En esta etapa su campo visual se desarrolla y alcanza a ver personas y objetos que están más lejos.

La audición del bebé de 3 meses

– El bebé empieza a despertarse con ruidos cercanos. Antes de esta edad duerme por lo general aunque haya ruidos a su alrededor.

– También gira la cabeza hacia el lugar de donde procede el sonido.

La relación social del bebé de 3 meses

– Es capaz de estar tranquilo solo. Muy atento a su alrededor.

– El bebé es más fácil de consolar que en los meses anteriores.

– Mira cuando alguien le habla. Se vuelve hacia los sonidos.

– Reconoce a los adultos más familiares.

– Al ver un juguete o una persona conocida o el pecho, mueve activa y alegremente los brazos y piernas.

– Algunos se comportan de forma distinta con el padre y con la madre: movimientos más lentos hacia la madre. Con el padre: ojos muy abiertos, esperando juego.

El lenguaje del bebé de 3 meses

A esta edad es típico el balbuceo espontáneo del bebé que suena «a-goo». Asimismo el bebé empieza a imitar algunos sonidos.

Los hitos del desarrollo de los bebés son orientativos

Recuerda que el calendario de hitos del desarrollo es siempre orientativo.

Algunos bebés adquieren ciertas habilidades antes que otros o bien desarrollan más deprisa una y otra más lentamente.

Los bebés prematuros, los nacidos con bajo peso y los que han tenido problemas en los primeros días/semanas de vida pueden evolucionar más lentamente.

La alimentación del bebé de 3 meses

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de vida. Por lo tanto, aún no es el momento de introducir alimentación complementaria. Respecto a la frecuencia de las tomas, es posible que el bebé duerma toda la noche y no demande amamantar durante la misma.

Si el bebé toma biberón, en cada visita de control de salud, el pediatra indicará la cantidad de fórmula a administrar en cada toma.

Cómo estimular a un bebé de 3 meses

Para fortalecer los músculos dorsales del bebé podemos levantarle de los dos brazos desde la posición de tumbado. Cada vez tiene más agilidad con las manos por lo que podemos darle un sonajero o un juguete para que pueda moverlo y hacer que suene.

El baño es un momento muy estimulante para el bebé, además de relajarle, encontrará divertido chapotear con sus piernas y comprobar que el agua salta cuando lo hace.

El bebé tiende a llevarse objetos a la boca, no se lo prohibas, siempre que sean seguros y estén limpios. Es su manera de descubrir el mundo.

Desarrollo psicomotor de los bebés de 4 meses

Desarrollo psicomotor de los bebés de 4 meses, ¿qué puede hacer el bebé?

A los 4 meses de edad, el bebé ya puede realizar diversos movimientos y coordinar algunos de ellos. Es importante que los padres conozcan qué posturas y movimientos son los propias de esta edad para poder estimular a sus hijos en función de sus necesidades.

El calendario de hitos del desarrollo es siempre orientativo. Algunos bebés adquieren ciertas habilidades antes que otros o bien desarrollan más deprisa una y otra más lentamente.

Los bebés prematuros, los nacidos con bajo peso y los que han tenido problemas en los primeros días/semanas de vida pueden evolucionar más lentamente.

Motricidad Tosca del bebé de 4 meses

Postura del cuerpo y movimientos que puede hacer:

– Acostado boca abajo: se apoya sobre los antebrazos y puede levantar la cabeza y la parte superior del tronco. «Empuja» brazos y piernas contra la cama. Se gira (sin llegar a darse la vuelta del todo).

– Acostado boca arriba: las rodillas siguen algo flexionadas, pero ya apoya toda la planta de los pies. Cruza las piernas y las sube. Puede girarse hacia arriba (sin darse la vuelta del todo).

– Sujetándolo por los brazos para llevarle a posición «sentada»: la cabeza sigue bien al tronco. Ya no se cae hacia atrás.

Las Manos del bebé de 4 meses

– Intenta coger objetos, aunque aún no acierta.

– Sostiene el sonajero por más tiempo. Lo agita activamente.

– Se lleva cosas a la boca.

– Se tira de la ropa. Se quita la ropa que le cubre la cara.

Visión del bebé de 4 meses

– Parecida a la visión del adulto.

– Le gusta estar sentado y girar la cabeza para mirar las cosas de su alrededor.

Relación Social del bebé de 4 meses

– Ante el espejo sonríe a su imagen (pero aún no se reconoce).

– Muestra interés ante el pecho o el biberón, las personas y los juguetes.

Lenguaje del bebé de 4 meses

– Vocalizaciones, balbuceos «a-guu».

Alimentación en el cuarto mes de vida del bebé

La lactancia materna a demanda y en exclusiva es el alimento ideal para el bebé de 4 meses. Si toma leche de fórmula, puede alimentarse con 4 biberones diarios de entre 180 y 210 ml cada uno. A esta edad está desaconsejado introducir una alimentación complementaria. La leche materna o artificial es el único alimento que los bebés de 4 meses necesitan, salvo contraindicación pediátrica.

La estimulación del bebé de cuatro meses

Su lenguaje empieza a desarrollarse con soplidos, balbuceos, gritos y risas. Intenta repetir en un intento de emularte. Emplea diferentes expresiones faciales para comunicarse y cambia de expresión ante un sonido. Es el momento de estimularle con nuevos sonidos, y mostrarle objetos y nombrarlos. Los bebés de cuatro meses son más conscientes de lo que escuchan y ven a su alrededor. Su capacidad para moverse y expresarse va aumentando a pasos agigantados cada día.

El sueño del bebé de 4 meses

A los 4 meses, el bebé duerme de 8 a 10 horas seguidas durante la noche y, durante el día, realiza 3 o 4 siestas. Asimismo, disminuye el número de evacuaciones y, con ello, el número de pañales sucios que cambiar. Pueden aparecer los primeros dientes.