¿Es la «compatibilidad sexual» lo más importante en el matrimonio? En nuestra época de hogares desintegrados, delincuencia juvenil y tendencias psicológicas modernas, muchos dirán que sí. Pero los hechos son claros: Cuanto más se ponen en práctica las teorías «modernas» sobre el matrimonio, más rápidamente se eleva la tasa de divorcios y más hijos pequeños quedan destinados a vivir sin la bendición de un hogar estable y feliz. La dolorosa realidad es que casi la mitad de los matrimonios en muchos países terminan en los tribunales de divorcio. El matrimonio termina, pero no terminan el sufrimiento, el dolor ni las penas. Para los hijos pequeños de las familias deshechas, los años de frustración y vacío son apenas el comienzo. ¿Cuál es el verdadero sentido del matrimonio? ¿Hay algo que los hombres y mujeres de nuestra época necesitan saber? ¿Existen leyes y principios dictados por Dios que puedan proteger el matrimonio cristiano y dotarlo de felicidad y de un sentido de propósito?