Es un método de masaje específico destinado a mejorar las funciones esenciales del sistema circulatorio linfático por medio de maniobras precisas, suaves, superficiales y rítmicas. Estas maniobras actúan activando y mejorando la circulación linfática por sus trayectos naturales y favoreciendo la eliminación de la linfa y líquidos intersticiales (intercelulares).
El drenaje linfático consiste en la utilización de las manos y los dedos para evaluar el flujo de la linfa, detectar zonas de estancamiento y redirigir la linfa estancada por otras vía alternativas, de modo que se reanude la circulación linfática normal. La estimulación se produce de un modo suave y lento, estimulando el funcionamiento del sistema.
Es una técnica de masoterapia que se engloba en el campo de la fisioterapia y en las técnicas de masaje terapéutico. Se puede definir como una serie protocolizada de maniobras manuales muy suaves que, basadas en un profundo estudio de la anatomofisiología del sistema linfático, y se realizan con el fin de drenar o desplazar la linfa que por cualquier causa patológica se encuentra estancada (véase edema) a territorios linfáticos sanos para su evacuación normal hacia el torrente venoso.
La clave del éxito del drenaje linfático manual está en el drenaje de las proteínas de los edemas linfáticos, que hoy por hoy, no son capaces de drenarse por medios instrumentales (por ejemplo, la presoterapia, que drena sólo líquido intersticial).
Las tres acciones principales del drenaje linfático son:
1. Estimula la circulación de los fluidos del cuerpo. Activa la función y la circulación linfática e indirectamente estimula la circulación de la sangre.
2. Estimulación del sistema inmunitario. El paso de la linfa en los ganglios linfáticos estimula el sistema inmunitario. La estimulación de la circulación linfática activa la presentación antígeno/anticuerpo y reacciones inmunitarias.
3. Estimula el sistema nervioso parasimpático (efecto relajante y antiespasmódico)
Beneficios que se obtienen:
- Reducción de edemas
- Detoxicación del cuerpo
- Alivio de numerosas inflamaciones crónicas y subagudas, como sinusitis, bronquitis y otitis.
- Alivio del dolor crónico
- Regeneración de tejido en quemaduras, heridas, estrías y arrugas
- Reducción de los síntomas en la fatiga crónica y fibromialgia.
- Acción antiespasmódica que alivia trastornos como hipertono muscular y algunas formas de estreñimiento.
- Tratamiento de insomnio, estrés, pérdida de vitalidad y pérdida de memoria.
- Efecto antienvejecimiento.