A partir de los seis meses del bebé, la leche ya no es suficiente para garantizar el correcto crecimiento del niño. Los cereales son uno de los alimentos que se deben introducir en primer lugar y son fundamentales para la elaboración de las papillas de los niños.
Sin embargo, hay que saber con qué tipo de cereales se puede empezar y cuáles se deben introducir en una segunda etapa, en función de si contienen gluten o no. Te damos las pautas para introducir los nuevos cereales.
Cereales sin gluten
1. Cereal de Arroz
Es el cereal que proporciona más almidón y en la forma más fácilmente digerible. Se puede ofrecer al bebé en forma de harinas, sémolas, copos o incluso de leche de arroz
Se puede ofrecer prácticamente desde el principio del destete, a los 4-6 meses. Puede administrarse a niños celíacos.
2. Cereal de maíz.
El maíz es muy rico en hidratos, además de contener potasio, betacaroteno, magnesio y vitaminas del grupo B.
El maíz se puede ofrecer al niño prácticamente desde el principio del destete, a los 4-6 meses, en forma de harinas y sémolas. Puede administrase a los niños celíacos.
3. Cereal de mijo.
Un cereal de grano muy pequeño y con un sabor suave y neutro, lo que hace que sea bien aceptado por los niños. Es uno de los cereales que más hierro y magnesio aporta. Contiene vitaminas del grupo B.
El mijo es un cereal apto para las primeras papillas infantiles, ya que no contiene gluten.
4. Cereal de sorgo.
El sorgo es un cereal muy similar al maíz, tanto en apariencia como en propiedades nutricionales. Contiene vitaminas del tipo E y B, minerales, como fósforo, hierro y calcio, y fibra.
No contiene gluten, por lo que se puede ofrecer al niño al principio del destete.
Cereales con gluten
1. Cereal de trigo.
Muy proteico: aporta energía de larga duración. El salvado es rico en fibra no digerible, que previene el estreñimiento. Es rico en minerales y en vitaminas del grupo B.
El trigo se puede dar al niño en forma de papillas de harina, copos, sémola, galletas o pan a partir de los seis meses.
2. Cereal de cebada.
Tiene un poder nutritivo y una composición química muy parecidos a los del trigo, y es muy fácil de digerir. Es rica en vitaminas del grupo PP, E y B (como el ácido fólico).
Se puede ofrecer al niño a partir de los seis meses en forma de papillas de harina, copos, pan de cereales, etc.
3. Cereal de espelta.
Los nutrientes de este cereal son muy fáciles de asimilar por parte del organismo, ya que no ha sufrido tantas variaciones como el trigo genera un menor riesgo de alergias y posee una alta digestibilidad.
La espelta contiene gluten, por lo que su consumo se recomienda a partir de los seis meses
4. Cereal de avena.
Es el cereal más calórico y energético, por lo que es ideal para los meses fríos y para los niños más moviditos. Aporta una gran cantidad de vitamina B y minerales, como magnesio, fósforo y calcio, y es rica en fibra.
La avena es un cereal que contiene gluten, por lo que se debe introducir en la dieta del niño a partir de los seis meses.
5. Cereal de centeno.
Destaca por su contenido en zinc y selenio, minerales antioxidantes, y es rico en fibra. El centeno contiene vitaminas del grupo B, que ayudan a absorber los carbohidratos y benefician al sistema nervioso.
El centeno es un cereal que contiene gluten, por lo que se debe introducir en la dieta del niño a partir de los seis meses.